Cuando entran veinte pedidos en media hora, lo que salva la noche es que cada uno esté en la pantalla del horno con su cronómetro, que el despacho agrupe los que van para el mismo barrio y que nadie tenga que preguntar "¿esa salió?".
Sin instalar nada: se usa desde el navegador. Sin comisión por pedido ni permanencia.
Tamaños, mitades, extras y aclaraciones en el mismo ticket, tal como lo pidió el cliente, para que el horno no adivine.
Horno, freidora y armado con sus propias colas y cronómetros. Lo que está listo pasa a despacho con un toque.
El despacho ve los pedidos en el mapa y arma rutas por las calles: tres entregas en el mismo barrio salen juntas y en orden.
Cuando se termina la masa o un ingrediente, el producto se apaga solo en la carta y el bot deja de ofrecerlo.
Precio base hasta tantos kilómetros y un monto por kilómetro extra sobre el recorrido real. El cliente lo ve antes de confirmar.
Cobros por medio, rendición del repartidor y factura electrónica ARCA por el pedido, con PDF y QR.
Las apps de delivery te traen pedidos, pero se quedan con una parte de cada uno y con el cliente. Ronda te da tu propia tienda online con tu carta, carrito, mapa de cobertura y envío calculado, y el bot de WhatsApp para los que prefieren escribir. Los clientes son tuyos y el margen también.
Si seguís usando una app de terceros para captar, podés mover a esos clientes a tu WhatsApp con una campaña y un cupón, y medir cuántos pedidos trajo.
Los combos se cargan como productos con su precio; además hay cupones con vigencia y campañas por WhatsApp sólo a quienes aceptaron recibirlas, con el seguimiento de qué campaña trajo cada pedido.
Sí. La pantalla de cocina muestra el ticket y, si querés, lo imprime en la comandera del horno.
Cualquier tablet o PC con navegador. No hay nada que instalar; cada estación entra con su usuario y ve sólo lo suyo.
El cliente elige retirar o recibir, y el pedido queda marcado como retiro con la franja elegida, en el mismo tablero de cocina.
Creás el negocio, cargás la carta y hacés un pedido de prueba. Si el sábado salió mejor, seguís.